El espacio se lee antes de dibujarse
Antes de elegir una paleta o mover una jardinera, levantamos luz, suelo, viento, agua, circulación y mantenimiento disponible. También observamos cómo usa la gente el lugar: dónde se reúne, dónde se refugia del sol, qué recorrido evita. Un plano que ignora la sombra de las cuatro de la tarde no resuelve la vida cotidiana de la sede.
El diagnóstico incluye una conversación con operaciones, talento humano y el equipo de limpieza o jardinería. Esas voces explican lo que un plano no muestra: horarios, restricciones, puntos de conflicto y costumbres.